|
Loading
|
||||
|---|---|---|---|---|
|
|
RICHARD STRAUSS
Richard Georg Strauss (Múnich, 11 de junio de 1864 — 8 de septiembre de 1949) fue un compositor alemán. Hijo de un intérprete de trompa de la corte de Múnich, Franz Strauss, Richard fue «niño prodigio». Tras el éxito de sus poemas sinfónicos Don Juan (1889) y Las divertidas travesuras de Till Eulenspiegel (1895), Strauss compuso tres poemas sinfónicos de temática heroica, que han sido las obras que más han trascendido para el gran público: Así habló Zarathustra (Also spracht Zarathustra, 1896), Don Quijote (1897) y Una vida de héroe (Ein Heldenleben, 1898). Finalmente, aunque menos conocida para el gran público, Strauss consideraba que su obra cumbre en el terreno del poema sinfónico era la monumental Sinfonía Alpina (1915). Su música orquestal no programática es menos numerosa. Destaca sin duda su trabajo para 24 instrumentos de cuerda Metamorphosen (1944), sobre la marcha fúnebre de la tercera sinfonía de Beethoven. En esta obra, en contra de la habitual fórmula de tema con variaciones, el tema original sólo se deja escuchar tal cual hacia la conclusión. Frente a la seriedad de esta obra, donde parece que Strauss se dirige a un público más erudito, sorprenden sus desenfadados últimos conciertos: El segundo concierto para trompa (1942) y el Concierto para oboe (1945), donde retoma la vena "mozartiana" que ya se había hecho presente en El caballero de la rosa, aunque con una escritura mucho más virtuosa en lo que a la composición se refiere. Ópera A finales del siglo XIX, Strauss dedicó su atención como compositor a la ópera. Sus primeros dos intentos en el género, Guntram (1894) y Feuersnot (1901) fueron rotundos fracasos. Pero en 1905, Strauss produjo Salomé (basada en el drama de Oscar Wilde) y la reacción fue tan apasionada y extrema, como había sido con Don Juan. Cuando se estrenó en Estados Unidos en la Ópera del Metropolitan, hubo una crítica tan feroz por parte del público que tuvieron que cancelarse las presentaciones posteriores. Indudablemente, muchas de las críticas tenían su origen en el tema escogido, pero también había personas a las que no les agradaba el exceso de disonancias que cargaba la obra, hasta el momento poco escuchadas en el teatro de Nueva York. Sin embargo, la ópera fue exitosa en otras partes, llegando incluso a darle los suficientes ingresos a Strauss para financiarse su casa de Garmisch-Partenkirchen. Retrato de Max Liebermann. La siguiente ópera de Strauss fue Elektra (1909), donde el límite de disonancia llegó un poco más allá. Fue también la primera ópera que resultó de la colaboración del compositor y el libretista Hugo von Hofmannsthal. A partir de ese momento, ambos trabajarían juntos en varias ocasiones. Sin embargo, en sus siguientes trabajos, Strauss moderó su lenguaje armónico, con el resultado de obras con excelente aceptación por parte del público, como la "mozartiana" Der Rosenkavalier (1910). Strauss continuó regularmente la composición de óperas hasta 1940; produciendo así: Ariadne auf Naxos (1912), Die Frau ohne Schatten (1918), Intermezzo (1923), Die ägyptische Helena (1927) y Arabella (1932), todas con la colaboración de Hofmannsthal; Die schweigsame Frau (1934), con Stefan Zweig; Friedenstag (1936) y Daphne (1937), con Joseph Gregor y Zweig; Die Liebe der Danae (1940), con Gregor; y su última obra, la ópera sobre las óperas, Capriccio (1941), con Clemens Krauss. BIBLIOGRAFÌA http://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Strauss DISCOGRAFÍA MUESTRA Also sprach Zarathustra, Op. 30, TrV 176. Einleitung
|
|||